miércoles, 31 de agosto de 2016

Reflexión sobre modelos de enseñanza

Pronto llega el nuevo curso escolar 2016/2017 y las expectativas con respecto al sistema educativo no son mejores. Sigo demandando la necesidad de una reforma educativa global desde la base, tiene que transformarse con urgencia y debemos trabajar para ello.
Existen interesantes propuestas educativas, entre ellas el proyecto Gamestar(T) de la asociación Arsgames, que trabaja mediante pedagogías libres y lucha por la autogestión. 

Un ejemplo: “A lo largo de nuestra trayectoria muchas niñas y niños han aprendido sobre mitología griega a través de la robótica, han creado películas utilizando símbolos y conceptos filosóficos, han comprendido los fundamentos de la ciencia con Minecraft y, sobre todo, se han divertido”, asegura el propio equipo profesional de Gamestar(T). Se han DIVERTIDO. Esto es vital. Podemos sacar provecho educativo de aquellos recursos que suelen encantar y ser atractivo para los jóvenes, especialmente los más pequeños, ganando aplicabilidad y aprendizaje relevante a lo que a priori es meramente lúdico.
En propuestas innovadoras como estas, ya parece quedar superado los métodos tradicionales y enciclopédicos que solo contempla el unidireccional estilo de enseñanza de una manera teórica y memorística de “impartir” un contenido, y esa relación educador-educando tan vertical y jerárquica que aún en nuestros días se puede observar en las aulas de nuestras escuelas e institutos, a pesar de lo remoto y asíncrónico de esta ortodoxa forma de enseñanza. La comodidad impera y se impone el criterio único. Para mayor desgracia, la información proporcionada de esta manera no suele producir conocimiento, no se descubre, ni se crea, ni se reflexiona. Por lo tanto, en ningún caso aparecen los brotes esperanzadores del conocimiento crítico, autónomo, el aprendizaje significativo y relevante de los entusiasmados educandos cuando algo le interesa en demasía. Todo se reduce a lo que la capacidad memorística de cada cual puede retener con desgana en un periodo de tiempo determinado, con el único objetivo de demostrar esa retención temporal y efímera de información en una prueba puntual de evaluación: el examen. Luego gran parte se olvida.

Entonces, las/os educandos tienen la voluntad de aprender cuando algo le interesa, y eso pasa por la forma en la que se le presenta y enseña, con independencia del contenido. Y esto es un hecho comprobable si se tiene en cuenta la opinión de los/as chicos/as cuando se les cuestiona sobre alguna materia determinada; suelen destacar al/la docente, su actitud y su manera de enseñar, por encima de aquello que se impartía.
Pues eso.

martes, 24 de noviembre de 2015

Reflexionando sobre respuestas optimistas

Buenas tardes, nueva reflexión relativa a mi práctica educativa diaria como docente particular. Hoy estoy feliz. Lean por favor.
A propósito de mi anterior reflexión sobre la necesidad de potenciar el pensamiento crítico y autónomo en nuestros estudiantes, especialmente en edad temprana y concretamente en primaria, donde ya empiezan a tener nociones sobre la realidad social que nos rodea, hoy, 20 de noviembre, el tiempo me ha dado, en cierto modo, la razón.
Se trata de una actividad que traía esta tarde uno de mis alumnos como tarea en la que se le pedía que observase dos imágenes de realidades opuestas, a la que tenía que comentar qué sentimientos le transmiten dichas imágenes y por qué (buena actividad, ya que invita a la reflexión). En las imágenes se puede apreciar un joven en situación de pobreza en un ambiente sórdido y, en la otra, por el contrario un padre y su hija besándolo feliz, apropiadas imágenes.
Pues bien, mi alumno, cuando se ha puesto a pensar un momento y reflexionar, comentó, él solito lo siguiente (transcribo la imagen porque no se aprecia bien el texto):
"En la primera imagen me da tristeza e injusticia porque me da coraje ver a la gente rica gastando dinero en cosas inservibles, también me da rabia ver a la gente gastándose 12000 € en una copa de vino, cuando con ese dinero podrían ayudar a los niños que no tienen dinero, comida, agua (lo básico para sobrevivir) ni medicina"
Este comentario, brillante para su edad (6º de primaria) demuestra que otro tipo de Educación es posible, y como consecuencia otro tipo de sociedad, lejos del materialismo y más centrada en los valores humanos y el sentido común. Me siento orgulloso de él y de mí mismo en mi empeño de cambiar los modelos de Educación actuales.
Estas pequeñas cosas me recuerdan porque elegí esta profesión, y por qué soy quien soy. Yo, como educador/pedagogo, esta noche duermo feliz, con la alegría de quien alcanza un objetivo, un deseo, el éxito, y con la hermosa creencia de que un mundo mejor es posible.

Necesaria reflexión tras primer mes de clase escolar.

Necesaria reflexión tras primer mes de clase escolar.
Chicos de primaria resuelven cálculos y cuestiones numéricas rápidamente y casi sin dificultad. El problema está cuando se les plantea alguna cuestión en la que tienen que pensar, reflexionar o comprender un poco, LES CUESTA LA VIDA, por fácil que sea el ejercicio.
Entonces, deduzco que seguimos un tanto anclados en la Educación de antaño: memorística, académica y sistemática. Solo miramos el RESULTADO, pero nunca el PROCESO, la forma de hacerlo. Veo muchas copias, muchas repeticiones, memorias y por supuesto los infinitos contenidos clásicos, inútiles para el devenir de nuestros estudiantes, tanto como para estudios superiores, como para la vida cotidiana, personal o profesional. (No he analizado una frase sintácticamente desde bachillerato, hace seis años, ni tiene aplicación futura.)


Pero lo que no veo son REFLEXIONES, pensamiento crítico/analítico, ni capacidad autónoma para resolver problemas, ni esquematizar lo más importante porque NO se comprende... ¿Por qué? ¿Es fallo de los estudiantes? Son los más señalados, pero no son los más culpables. Los educadores, maestros y particulares debemos POTENCIAR las capacidades de nuestros alumn@s, hacer que brillen y sepan analizar la realidad, formarles a través de contenidos y lenguaje cercanos para ellos (coño, que les suena todo a chino!!) y dejarnos de tanto libro de texto como ser supremo. Ellos tienen que entender lo que hacen y por qué lo hacen, hay que explicárselo todo, que nada quede en el aire porque si no estaremos construyendo un robot, sin consciencia ni razón. Usemos el interés de aprendizaje, la lógica, el intelecto, las habilidades sociales, la inteligencia emocional, elementos importantes para el futuro de estas criaturas. La técnica del andamiaje, consiste en que un igual (compañero) explica a otro que no lo entiende a su manera, y es efectivo porque se lo va a explicar como él lo entendería si se lo explicasen así.
Más comunicación, más trabajo en equipo, apostemos por la INCLUSIÓN para el avance de todos, y vamos a dejarnos de tanta competitividad, de tanto examen, de tanta copia, de tanta riña, que son los detonantes de que los niñ@s vayan sin gana a la escuela. Pensadlo... Nadie va a un lugar sin ganas donde lo pasa bien... Hagamos que DISFRUTEN aprendiendo, adaptando el contenido.
En fin señores, que tenemos mucho trabajo por hacer, mucho por delante.

Buenas tardes

miércoles, 26 de febrero de 2014

¿Drogas? “Nuestro destino es la suma de nuestras acciones”.

  - ¿Qué son las drogas?
Aunque cada organismo ofrece su definición y existen numerosas, cada una con sus matices, parece ser que la que crea mayor consenso es la siguiente: “Toda sustancia química que se puede introducir en un organismo vivo y al hacerlo afecta al sistema nervioso produciendo una serie de cambios a nivel de percepción de las sensaciones y modificando la conducta del individuo” (Castillo, A.J., 2011, p. 25). Así pues, y para dejar más completo el concepto, siguiendo la idea de Castillo, podemos entender como adicción, la dependencia de una persona hacia una actividad o sustancia que le aparta del resto de actividades cotidianas o personas que rodean, afectando negativamente la salud y el bienestar, la calidad de vida, de la persona adicta, salpicando a aquellas personas que le rodean, que sufren emocionalmente. Las adicciones no solo se encuentran en las drogas, puesto que también existen otros fenómenos, como la ludopatía, es decir, la adicción al juego. El problema, es cuando el juego, el consumo u otras actividades, deja de ser secundarias y se convierten en hábitos, de los que no se pueden controlar los impulsos. No obstante, hábito no es sinónimo de dependencia, pero si puede ser el camino hacia ella; influyendo factores psicológicos, la fortaleza mental y circunstancias personales, el entorno de la persona que adquiere el hábito.  El hábito, según Eulàlia Solé, puede considerarse como “la adaptación psíquica a los efectos agradables o estimulantes de una sustancia, ello sin que la abstención produzca graves alteraciones físicas.” (Solé E., 1996, p. 35)

  - Desinformación
Cada droga afecta y altera a su forma, pero es importante reiterar desde la Educación los numerosos daños que estas sustancias crean, los problemas que provocan y que el abuso de consumo se convierte en hábito, y del hábito y el abuso a la tolerancia, hasta que finalmente aparece la dependencia y todos los problemas que conlleva. Las drogas suelen afectar, llegados a un punto abusivo, al organismo al completo. Los efectos perjudiciales más comunes son: adicción (la más común), palpitaciones, convulsiones, irritabilidad, conducta agresiva, ansiedad, depresión, presión alta, y en algunos casos, muerte. Si los jóvenes supieran, o estuvieran más informados de todos los efectos secundarios que produce el consumo de drogas, muy probablemente bajaría la tasa de consumo, sobre todo en adolescencia y juventud.

En un porcentaje muy alto, pesa más la curiosidad por lo nuevo y la presión social que la lógica y la cordura, desde un criterio maduro y sensato. Entonces, sería conveniente despertar en estos jóvenes dilemas morales, de manera que pongan en una balanza lo que ganan con la droga y su consumo y lo que pierden o podrían perder. Se sorprenderían de la descompensación, del desequilibrio hacia el lado de la pérdida. Estos jóvenes cuando no toman conciencia de este desequilibrio se sumergen en el mundo de la droga, dejando a la intemperie su propia vida. Los mismos, cuando tienen cuarenta o cuarenta y cinco años, muchos de ellos llevan años de miseria y otros tantos años de lucha. Muchos de ellos los he conocido, están en un centro de drogodependencia y cuentan en tono amargo su arrepentimiento por no haber sabido elegir en la juventud, por carecer de coraje para darse cuenta de que no compensaba en nada esa decisión, por no haber tomado conciencia de que la balanza les indicaba que la pérdida era mayor, y por lo tanto se estaban equivocando. 

Personalmente he realizado prácticas de pedagogía en un centro de drogodependencias, y he visto como los más mayores, los adultos de cuarenta años en adelante, se muestran más sensatos y con las ideas más claras, y además, animando a los jóvenes que aún están a tiempo de recuperar el rumbo, que por favor lo haga: “es muy duro cumplir casi cincuenta y verte de nuevo aquí; por favor, aprovechad esta oportunidad para no volver aquí con nuestra edad”. Todo esto me resulta bonito, emotivo, pero al mismo tiempo desolador, por parte de los que ya no pueden recuperar esos años perdidos.

En centros como este, mantienen una dura batalla contra la droga, una batalla que comporta desintoxicación, eliminación de la sustancia; deshabituación, cambio de conducta mediante ayuda psicológica y educativa; rehabilitación, separación total con la droga, con recursos como terapias o talleres que he realizado o presenciado; y la reinserción, inclusión social, familiar, laboral, etc. Estos son los niveles que se contemplan en el proceso terapéutico (Solé, 1996).

  - Entonces... ¿Qué está ocurriendo?
Quizá deberíamos plantearnos, cuando tantas personas pasan por lo mismo, les ocurre lo mismo, que algo está fallando, algo estamos haciendo mal cuando una persona decide consumir una sustancia que le va a evadir de la realidad, sea por el motivo que sea. Entonces, ¿estamos enseñando en el sistema educativo a tener el valor de afrontar los problemas, a afrontar la realidad? La respuesta parece ser no, porque hay un gran número de personas que en lugar de afrontarlos se evaden con sustancias, ya sea por inmadurez, por personalidad, por carencias afectivas de la infancia… El caso es que a través de la educación, de la orientación, estas realidades se pueden cambiar, y podemos construir personas con criterio, que no se dejen llevar tan fácilmente a las primeras de cambio. El poder de transformación de la educación traspasa todas esas barreras, pero tiene que ser real, sin manipulación, sin demagogia.

Entonces, la gran desinformación que existe entre la peligrosidad y los efectos de la droga, unida a la facilidad de acceso y adquisición que suelen tener hoy en día las drogas, hacen que el riesgo de consumo se eleve. Entramos entonces en los famosos factores de riesgo, que pueden tener su origen en las relaciones de grupo, la debilidad a la presión de los iguales, identidad; en la familia, sobreprotección o carencia de la misma, falta de comunicación, comprensión, reconocimiento y límites; en los determinantes socio-culturales, mala administración y concepto de ocio y tiempo libre, publicidad; y del medio educativo, absentismo, bajo rendimiento, actitudes antisociales y excluyentes… Los factores de riesgo son elementos que si están presentes, suben la probabilidad de que un sujeto adopte una conducta o realice un acto que le puede ser perjudicial. Las escuelas y centros educativos deberían manejar estos datos y emplearse a fondo para desarrollar programas informativos preventivos eficaces para reducir los factores de riesgo dentro de las posibilidades.

Es importante destacar que la mayor parte de los/las pacientes que ingresan en un centro de drogodependientes son personas que ya llevan mucho tiempo o bien en consumo activo, o bien que han estado un largo periodo en consumo y ahora se encuentran en abstinencia por las circunstancias que sea. Muchos llegan de prisión, con problemas judiciales, familiares, etc. Todo esto, el largo periodo de evasión al que han estado sometidos hace que les caracterice una gran inmadurez, ya que los problemas y responsabilidades a lo largo de sus vidas han sido esquivadas, eludidas, en lugar de afrontadas. Este hecho los hace además de inmaduros/as, intolerantes, puesto que normalmente no saben encajar críticas, ni aceptar nada, aunque lo consideren cierto, conveniente o razonable. No suelen tener esa capacidad crítica de replantear consideraciones, hechos, o simplemente hacerse responsable de actos. Digamos que sus desarrollos madurativos no suelen coincidir con su edad; es como si en el tiempo de consumo activo, la maduración se hubiera pausado a causa de los efectos de las drogas. 

  - Reflexión
Consumir droga es errar en la vida, es evadir los problemas y la realidad, y supone el fracaso de una parte importante de la Orientación Educativa. El abuso de cualquier sustancia es peligroso y perjudicial, pero el de una sustancia nociva y adictiva, destroza la vida, pudre el alma. Dedicarle tiempo a la droga es quitarle tiempo a todo lo demás, es perderse en el bonito camino de la vida, cosas maravillosas. Es perderse en el tiempo, divagar, evadirse de la realidad, venderse al diablo. Es una deuda y puede ser crónica. 

Parece ser que los humanos tenemos una parte deshumanizada, corrupción en nuestra conciencia, que nos hace anteponer el fin a los medios, jugar con la vida de las personas a cambio de plata, de dinero. Tiene mucho que ver con la forma de vivir, la política materialista, capitalista y mercantil de la actualidad. Pero creo que un bajo porcentaje, sobre todo va en la personalidad; me pregunto cómo puede una persona beneficiarse a causa de la destrucción de otras.  ¿De verdad valoran más el dinero que las personas?

¿Quién consume a quién? ¿Tú consumes drogas… o al revés?”

“Nuestro destino es la suma de nuestras acciones”.

jueves, 17 de octubre de 2013

"Un minuto de silencio por la Educación"


El presente artículo no tiene otra intención que la de clarificar algunos conceptos sobre como entendemos la educación en el ámbito de la opresión y qué actuaciones pedagógicas son las adecuadas, ya que debido a la complejidad de esta práctica provoca dudas y lagunas que carecen de objetividad, cayendo en una ambigüedad desconcertante.

Así pues, es conveniente aclarar algunas afirmaciones. El educador no enseña, no tiene como finalidad transmitir unos contenidos cerrados, ni tampoco conviene tratar de que los educandos de adapten a la sociedad, a la realidad. Este es un aspecto que cree la gran mayoría. No es así. Nuestra labor como expertos en educación, es saber principalmente qué significa esta. La educación debemos entenderla como una práctica procesual que dura toda la vida y que tiene como finalidad la liberación de mujeres y hombres y la humanización de los mismos. Partiendo de esta premisa, el/la educador/a debe ponerse al mismo nivel que los educandos, es decir, un trato horizontal, y no vertical. De esta manera se educa al mismo tiempo que también está siendo educado el propio educador. Sólo así conseguiremos una práctica pedagógica real, de otra manera se fomenta la “educación opresora”, que mantiene a los educandos sin el poder de la palabra, obligados a adaptarse a lo que ya hay. Pero la Educación no debe velar para la adaptación en  el mundo, si no por su transformación. Por ello es un proceso constante, continuo y de todas las personas, en comunión. No se puede entender un proceso educativo de manera individual, sin compañeros y trabajo en grupo, ya que provoca alienamiento y destrucción social a largo plazo. 

Y me viene de lujo este argumento para manifestar que, evidentemente es para llorar el sistema educativo actual en España, que precisamente no es muy educativo, es un sistema “enciclopédico”, “encasillador” y por consiguiente alienante y opresor.  No es casualidad que los críos se sientan frustrados cuando van a la escuela o simplemente no tengan ganas de ir. Tal y como está montado este “chiringuito” es para eso y más, luego se les culpa a ellos con términos como “fracaso escolar”, “abandono preventivo”… ¡Qué injusto y qué duro!. No me gustaría que, por sentir la opresión dominante y pensar diferente, no encaje en un sistema hermético inflexible donde me preparan para el mercado laboral y enciman me llamen fracaso. Fracaso por no almacenar toda esa información “¿relevante?” en mi cabeza y no obedecer dócilmente las directrices de unos profesores que me “¿enseñaban?” cosas que nunca entendí, porque no la contrastaba en mi contexto, o simplemente porque no se reconocía mi manera de ver el mundo, mi manera de ser, de sentir, de pensar o de vivir. Por todo ello llaman fracasos a muchos educandos. 

Una verdadera práctica pedagógica, basada en el diálogo, los interes personales y comunes, los anhelos y la reflexión de todas y cada una de las personas que forman parte de ese proceso, no estaríamos hablando de tales fenómenos. Pero aquí nos empeñamos en seguir alineándonos, en tomar el camino más fácil, el “que piense el otro por mí”, “que me den el trabajo hecho”, “¿esta página entra en el examen?” . Definitivamente me frustra. Parece una broma de mal gusto que nunca se acaba. Y es uno de los grandes problemas de la sociedad: todo el mundo sabe que los médicos, curan. Los educadores, educan. ¿Educan? ¿Sabemos realmente lo que es educar, lo que significa y lo que otorga? Aquí volvemos a la cuestión del principio: la ambigüedad y la subjetividad con la que se determina. Aquí todo el mundo opina sabe del tema, (aunque no sepa nada). Realmente nadie sabemos nada, al menos con absoluta certeza. Un problema, otro más. Muchas personas no creen que hagan falta educadores para educar, ser padres ya basta. 

Para educar hace falta una virtud tan simple pero tan dificil de lograr como es escuchar. La gente está acostumbrada a oír, pero no a escuchar, es decir, prestar atención, comprender la situación y empatizar con el que habla. Escuchar es un acto de solidaridad y humanidad. Para aprender a escuchaer, se necesita predisposición, sobre todo humildad. Sin ella la educación será imposible, ya que la práctica pedagógica no será horizontal, porque no se escucha al otro, y se intentarán imponer criterios, cayendo de esta manera de nuevo en la opresión y alienamiento de aquel que su soberbia y arrogancia le impide escuchar y comprender, como el que tiene una venda en sus ojos, pero en sus oídos. Se produce en última instancia la deshumanización.

Dicho esto, si una sociedad con un sistema capitalista revaloriza y prioriza aspectos relacionados con el mercado, como único fin, y la economía, se convierte por esencia en un sistema no basado en las personas, que dejan de ser sujetos del mundo, convirtiéndose en objetos a merced del materialismo imperante en el sistema. Se pierde la esencia humana y se asesina la educación en sí misma. Ya que ésta no tiene sentido en una sociedad donde los valores humanos están en segundo plano, y las capacidades están al servicio de las demandas mercantiles. De esta manera, se mantiene el tipo de educación necesaria para mantener el sistema tal y como está montado. ¿Todo tiene un precio?. La respuesta es no, y esta contradicción provoca autodestrucción si se toma conciencia de la situación opresora en la que estamos inmersos.

Me gustaría concluir esta reflexión, invitando a todos los lectores a que tomen conciencia de la necesidad de liberación humana a través de la acción verdaderamente educativa, en un intento de evitar que este mundo siga caminando hacia el declive y la deshumanización que un día empezó a producirse.

martes, 3 de septiembre de 2013

Reflexión sobre Concepción bancaria de Educación - Paulo Freire


Existen varios problemas educativos en la actualidad que llevamos arrastrando desde hace décadas. Uno de ellos, y muy preocupante es el hecho de tratar a los educandos como depósitos. Depósitos que deben ser llenados de contenidos (al margen de la realidad) por los educadores. Esta cuestión vuelve a los primeros más dóciles, sin poder relacionar los contenidos narrados por su educador con la realidad y su práctica, lo que provoca una descontextualización y no aprendizaje. A su vez, esto frena la necesaria transformación de la realidad social, uno de los objetivos básicos de la educación, por lo tanto queda vacío de sentido y valor. Estamos educando mal pues.  Los educandos quedan como meros receptores de narraciones externas que de poco sirven, haciéndolos más vulnerables y dóciles aún. Solo escuchar y memorizar de manera casi mecánica. Se hace preciso para cambiar esta realidad en la práctica educativa, un diálogo constante entre educador-educando, en la misma línea, para así hacer posible la transformación mediante la praxis y convertir a los educandos en protagonistas de su propio proceso educativo y transformador; siendo así una práctica pedagógica real.

Reflexión extraída de la idea de "la concepción bancaria de la educación en la opresión", de Paulo Freire, en "pedagogía del oprimido".

miércoles, 8 de mayo de 2013

HUELGA GENERAL DE EDUCACIÓN 9M

http://www.rojoynegro.info/articulo/acci%C3%B3n-sindical/9-mayo-%C2%A1huelga-general-la-educaci%C3%B3n

¿Acaso puede ser posible la evolución y el progreso en un país cuya medida principal es recortar los presupuestos generales de los pilares sociales de prosperidad básicos?
Nos referimos a sanidad y educación. De sanidad hablaremos en otro momento. 
La educación es la base principal en la que se apoya y se construye una sociedad; hace que funcione, que evolucione, que sea posible. Por lo tanto es incomprensible que se le ataque, pues conlleva retraso social a medio y largo plazo, un drama. Además de todas las consecuencias negativas colaterales; la privatización de la educación, haciendo casi imposible el ingreso de los hijos de los obreros en las universidades y minimizando las posibilidades dentro del sistema educativo, en los que se ven afectados tanto alumnos como profesores, puesto que los docentes pierden autonomía, poder adquisitivo y lo que es peor, prestigio. Es decir, estamos hablando de una guerra conjunta, no solo de un sector, sino de todo un sistema que debe funcionar para que funcione la sociedad en general, porque es un derecho social, humano. 
Por eso TODOS/AS debemos asistir a la queja conjunta por estos ataques, para hacernos oír y respetar.

HUELGA GENERAL DE EDUCACIÓN; 9 de MAYO. 
Manifestación a las 19:00, Málaga. 
Por favor, asiste, un día de huelga no es un día de descanso, es un día de lucha.
Estamos en peligro, depende de nosotros el poder cambiar nuestro trágico futuro en la Educación. 
Adelante compañeros/as.